“NECESITAS ESCUCHAR MÁS”

Naturalmente estamos más orientados a hablar que a escuchar y a veces nos reclaman que no escuchamos lo suficiente.  Estos son algunos puntos a reflexionar para reducir los vicios y desarrollar nuestra habilidad para escuchar:

  1. Escuchar es más que oír las palabras que una persona dice, su cuerpo, su tono de voz, el tipo de palabras seleccionadas, las intenciones y expectativas, todo transmite mensajes.  Escuchar a la persona es mucho más completo que escuchar el mensaje verbal.
  2. Al escuchar a la persona desarrollamos una mayor empatía y establecemos una comunicación más profunda y significativa.
  3. Nuestra mente inmediatamente emite juicios para reducir la incertidumbre, si prestamos demasiada atención a ellos dejamos de escuchar y percibimos sólo lo que coincide con las ideas que nos formamos inicialmente.
  4. Los prejuicios reducen nuestra empatía y nuestro entendimiento de las personas desde su perspectiva, debemos estar atentos a ellos.
  5. El ego es un mal consejero y busca manifestarse sin escuchar: “Soy muy listo y es más valioso que los demás me escuchen a que yo los escuche.
  6. Nos sentimos expertos en multitareas y siempre que escuchamos estamos haciendo una o más cosas.
  7. La intolerancia hacia los que no están de acuerdo cancela las posibilidades de entender otros puntos de vista y tener más aciertos.
  8. El acostumbrarnos a estar ansiosos como estado de ánimo predominante nos hace tener conversaciones breves y bruscas, nos desesperan los que no están en sintonía con nosotros.

Desarrollar la habilidad de escuchar requiere identificar los inhibidores y encontrar el origen, con la práctica podemos mejorar nuestra comunicación y liderazgo.

Por Javier Novoa

NEUROCIENCIAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

Las neurociencias, las ciencias que estudian como percibimos, aprendemos e interactuamos a partir de la estructura y la química del cerebro y las neuronas, nos muestran algunos puntos a tomar en cuenta para favorecer el trabajo de los equipos:

  1. Fortalecer la confianza es vital para la generación de oxitocina, una sustancia que nos ayuda a llegar a acuerdos y compromisos. La confianza permite el desarrollo de la empatía y la creación de relaciones duraderas.
  2. Contar con un propósito compartido ayuda a la dopamina y a la feniletilamina a asegurar que las personas busquen la afinidad en sus intenciones y resultados, alinea las percepciones y abre nuevos canales al entendimiento.
  3. Un estado de ánimo colectivo positivo genera dopamina que contribuye a ver el ángulo positivo de los temas, la motivación y a la canalización de la energía hacia la generación de valor y productividad.
  4. Los equipos balanceados en género ayudan a la generación de oxitocina y junto con ella incrementan la inteligencia emocional, aumentan la profundidad y comprensión de los temas y sus implicaciones.

Por Javier Novoa

PERSONAS PROACTIVAS VS. REACTIVAS EN EL TRABAJO

Con la pandemia se ha acentuado el tema de la autonomía. Los jefes esperan personas responsables y con iniciativa, pero a veces los puestos y las tareas requieren personas reactivas que sean dirigidas cercanamente.  Este es un aspecto que no se valora suficientemente en la contratación de personal, pero es determinante en los resultados y la permanencia de los colaboradores. Aquí hay algunas diferencias entre las personas reactivas y proactivas en el trabajo.

TEMAPROACTIVAREACTIVA
Fallas en el trabajoAsumen su responsabilidad y ven que pueden hacer para mejorar.Se justifican, los errores son por causas ajenas a su persona.
AprendizajeEstán abiertas a aprender más y les gusta descubrir cosas nuevas.Abiertas a aprender si lo requieren pero no buscan aprender por iniciativa propia.
Iniciativa y propuestasBuscan modificar cosas en su trabajo para ser mejores.Se adaptan y no esperan ni tienen intención de hacer que las cosas cambien.
ErroresVen los fracasos como oportunidades de aprendizaje.Ven los fracasos como un castigo por haber emprendido algo que no funcionó.
Visión de futuroTienen expectativas positivas sobre el futuro y trabajan en sus metas.Esperan una mejora en el futuro pero no tienen metas específicas ni trabajan sobre ellas.
Ante posibles crisisConcentran parte de su energía y atención en las cosas que pueden anticipar y prevenir.  Se preocupan por el presente y esperan reaccionar cuando la crisis llegue. Confían en su suerte más que en sus acciones.
Actitud ante los cambiosDisfrutan los cambios, las situaciones nuevas los hacen sentir vitales y con posibilidades de aprender.Disfrutan los ambientes sin cambios, les gusta el confort. Las situaciones nuevas les pueden generar temor o molestia, prefieren evitarlas.
RetosCuando no tienen retos se sienten improductivas, se exigen a sí mismas superación y esfuerzo.Enfrentan las situaciones de reto para cumplir con lo que les solicitan y esperan de ellas.
Cuando el jefe no les asigna trabajoTienen sus propias responsabilidades y no requieren que las dirijan. Si les falta trabajo lo exigen.Esperan que les asignen tareas y si no hay trabajo suficiente esperan pacientemente.
Actitud ante los conflictos en el trabajoReconocen su parte en el conflicto y buscan llegan a acuerdos para la solución.Esperan que las otras personas primero cambien y reconozcan su culpabilidad antes de cooperar y resolver la situación.

Por Javier Novoa

¿PENSAMOS CON EL CORAZÓN?

«El corazón tiene razones que la razón no conoce». Blas Pascal

Hay infinidad de frases populares que hablan sobre el corazón: “tengo una corazonada”, “de todo corazón”, “me parte el corazón” haciendo referencia a sentimientos y pensamientos. ¿Realmente el corazón es más que una serie de válvulas que bombean vida a todo el organismo?

Las neurociencias nos han mostrado datos sorprendentes que nunca nos enseñaron en la escuela:

  • El corazón tiene su «pequeño cerebro» con aproximadamente 40.000 neuronas, lo que significa que tiene su propio sistema nervioso.
  • El campo magnético del corazón es aproximadamente 60 veces mayor en amplitud que el generado por el cerebro y es el campo más grande de todos los órganos del cuerpo.
  • Este campo magnético está involucrado en la comunicación energética y puede ser detectado a casi un metro de distancia de la persona utilizando magnetómetros, esto es conocido como comunicación cardioelectromagnética.
  • Los científicos han descubierto que los pulsos del campo magnético del corazón son modulados por diferentes estados emocionales y las señales tienen la capacidad de afectar a todo el cuerpo.
  • Más aún, el sistema nervioso actúa como una antena sintonizada que responde a los campos magnéticos producidos por los corazones de otros individuos.

Cuando las personas participan en una conversación profunda, sincronizan sus movimientos y posturas, el tono de voz, la velocidad del habla, la duración de las pausas y como ahora estamos descubriendo, aspectos importantes de la fisiología individual también pueden vincularse y sincronizarse. Esto explicaría lo que percibimos de las personas, aunque no interactuemos con ellas.

La manera de percibir la comunicación energética es una habilidad innata que, sin duda, aumenta la conciencia y media en aspectos importantes como la verdadera empatía y sensibilidad hacia los demás. Es claro que necesitamos prestar más atención a nuestras señales internas si queremos despertar un nivel más profundo de comunicación no verbal, comprensión y conexión entre las personas.

Autor: Javier Novoa

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