¿MEDIR CLIMA O CULTURA?

Si tengo un trabajo donde gano el doble de lo que paga el mercado, trabajo 4 horas al día y voy a trabajar dos veces a la semana porque soy sobrino del dueño: ¿Cómo sería mi puntuación en la encuesta de clima? Seguramente muy positiva, en este caso estaría midiendo confort, totalmente alejado de la satisfacción orientada a la productividad que esperaría cualquier director, claramente la información del clima es valiosa, pero está incompleta.

Es importante entender como el entorno favorece la productividad, la autonomía, la participación, la innovación y el compromiso, el clima organizacional mide los efectos (percepciones y actitudes) mientras que la cultura mide las causas (la forma como está diseñada y opera la organización).  Cuando los directivos tienen clara esta diferencia, se vuelven muy cuidadosos en la selección de las personas que se integran a su comunidad laboral y miden periódicamente la conexión (engagement).

Por Javier Novoa

PERSONAS NOCTURNAS VS PERSONAS DIURNAS

Muchas personas llegan a la oficina una hora antes que la mayoría o se conectan desde su casa al amanecer para enviar correos, terminar pendientes del día anterior y figurar entre los colaboradores más comprometidos de la organización, mientras que otros batallan todos los días para despertarse y por más que lo intentan se sienten presionados y de mal humor por las mañanas.

El ser una persona diurna o nocturna es una predisposición genética y tiene que ver con diferentes ciclos biológicos que determinan su biorritmo. También participa la melatonina, una sustancia que se segrega al dormir e induce los estados profundos de sueño y descanso.  

Las personas nocturnas están más lúcidas, con mayor disposición y tienen más energía hacia el final del día y no temen desvelarse, si el trabajo es suficientemente retador o interesante pueden permanecer despiertos casi toda la noche, generando ideas creativas e innovadoras mientras que los diurnos estarán agotados al final de la jornada y terminarán su trabajo con poca energía.  Esto afecta las relaciones laborales entre jefe y colaborador y desde luego las relaciones de pareja, especialmente en entornos de teletrabajo.

Las empresas que cuentan con dos o tres turnos deben considerar este factor en el momento de la contratación: contratar a una persona diurna para un trabajo nocturno puede incrementar las posibilidades de accidentes, enfermedades y errores por falta de concentración y agotamiento.  Los turnos rotatorios donde las personas van cambiando el horario semanal o mensualmente para trabajar de día y de noche genera improductividad, trastornos como depresión y ansiedad y problemas laborales.

Por Javier Novoa

CUANDO EL TALENTO TIENE BAJO COMPROMISO

Las compañías están batallando mucho con la permanencia de las nuevas generaciones y del personal identificado como talento.  Aquí hay algunos indicadores que muestran cuando los empleados con talento tienen un bajo compromiso:

  • No tienen un sentido de pertenencia, trabajan para una empresa pero no se sienten responsables por el éxito de ella sino sólo de su puesto.
  • Están “desconectados emocionalmente”, sus intereses y satisfacciones diarias están fuera de la empresa y principalmente centradas en sus relaciones sociales.
  • Reconocen que su estancia es temporal y que su preparación les servirá para obtener puestos mejor pagados en otras empresas, su carrera no depende de los tiempos y disponibilidad que pueda ofrecer la organización.
  • Ningún sueldo compensa la realización de tareas repetitivas y aburridas, un presente estimulante es muy importante.
  • Se sienten motivados con tareas de alto impacto, visibilidad y resultados clave, pero sus motivaciones pueden cambiar rápidamente, la variedad es una parte fundamental de sus vidas.
  • Esperan un plan de carrera claro y de ser posible con tiempos definidos, hay un sentido de urgencia para lograr reconocimiento y ascensos.
  • Esperan que sus jefes basen la relación en confianza y apoyo en vez de autoridad y formalidad.

Las organizaciones tienen que renovar el compromiso con las nuevas generaciones y asumir que aún en épocas difíciles el empleo y la contribución a la sociedad son parte fundamental de sus principios corporativos.

Por Javier Novoa

LA DESAPARICIÓN DE LA EVALUACIÓN DE DESEMPEÑO TRADICIONAL

La evaluación tradicional incluye un “contrato de metas entre jefe y subordinado” con una revisión al terminar el ciclo, incluye una retroalimentación positiva y un juicio de valor sobre los resultados.   Pero la evaluación como la conocemos hoy está en proceso de extinción, el desempeño individual (y cada vez con mayor contribución intelectual) está afectado por un gran número de intangibles: la capacidad de los procesos y sus redundancias, la complejidad de variables que intervienen, el soporte tecnológico, la automatización y la disponibilidad de recursos, la estabilidad del entorno, la cultura y el número de personas que contribuyen al resultado final.  El líder ya no necesita tener seguidores, debe transformarse en facilitador de dinámicas que generan mayor valor a través del facultamiento y un verdadero liderazgo de servicio.

Las empresas con los sistemas más avanzados de gestión del desempeño tienen:

  1. Indicadores en tableros a la vista de todos, información transparente y distribuida con apertura y confianza.
  2. Ciclos cortos de desempeño determinados principalmente por proyectos.
  3. Integración de equipos multidisciplinarios e incluyentes que participan activamente con gran interdependencia haciendo difícil separar los objetivos individuales de los de equipos.
  4. Las conversaciones sobre desempeño son breves y frecuentes, los líderes son un miembro más del equipo y juntos analizan continuamente como pueden generar mayor valor, velocidad, satisfacción de los clientes e innovación.
  5. El sistema de compensación está relacionado con el éxito de la empresa, proyectos de valor, el crecimiento individual y las prestaciones elegidas por cada colaborador.

Por Javier Novoa

LAS PERSONAS LUNES Y LAS PERSONAS VIERNES

Las personas lunes se levantan muy temprano, se activan rápidamente y se integran al trabajo a primera hora, los domingos no se sienten tristes por que se acaba el fin de semana, comienzan a organizar sus objetivos para entrar de lleno a la semana.  El trabajo los mantiene vivos y llenos de energía, tienen una gran cantidad de actividades y buscan responsabilidades.  Se rodean de personas que compartan sus intereses y su activismo laboral. Cuando llegan a su casa asumen que todavía podrían hacer más y muchas veces se retiran a su espacio privado para profundizar sobre lo que no pudieron hacer durante el día.

Las personas viernes arrastran sus pies al trabajo los lunes y piensan que el camino de la semana es largo. Continuamente ven el reloj y evitan a su jefe, el tiempo está en su contra. Se sienten cautivos, con poca libertad y anhelan tener un mejor trabajo, las responsabilidades las ven como una carga y no como un reto a lograr. Su vitalidad renace al final del día y los fines de semana, durante la semana permanecen afectivamente desconectadas.

A veces las personas viernes son producto de un entorno cultural de castigo, control y burocracia impersonal donde son sólo un número más de la nómina, otras veces es un tipo de personalidad basada en pocas ambiciones, inconformidad y expectativas irreales que no se relacionan con su esfuerzo y preparación.   Para las organizaciones dinámicas y con altas expectativas lo más importante en la entrevista de selección es identificar las actitudes y la forma como se van a integrar a su cultura.

Por Javier Novoa

CÓMO CAMBIAR 9 HÁBITOS DEL TELETRABAJO

Hay muchos momentos en que nuestro cerebro se rehúsa a trabajar, nos sentamos frente a la computadora sin energía y con desánimo.  Esto puede mejorar si cambiamos nuestros hábitos:

  1. Ordenar archivos y directorios de una manera lógica y funcional. Lo que utilizamos en este periodo no necesita estar revuelto con archivos de hace cinco o diez años.
  2. La música de fondo puede acompañarnos y levantarnos el ánimo, pero es un mal acompañante si distrae nuestra atención.
  3. Estar disponible para llamadas y redes sociales al momento en que llegan es amable, pero puede ser una mala idea. El tiempo rinde más si acotamos la vida personal a un horario de descanso y evitamos distractores.
  4. Una mala postura al trabajar en un sillón o la cama causa agotamiento rápidamente y reduce la productividad, es importante cuidar nuestra postura.
  5. El trabajo debe tener un sentido diario con actividades y entregables para dar un sentido de dirección y avance. Una lista diaria es clave para no perder el rumbo.
  6. Alterar los ciclos de descanso durmiendo poco un día y muchas más horas otro día altera nuestros ciclos biológicos y puede llevar hasta dos semanas regularizarlos.
  7. Al acostarnos, la intensidad de luz de los gadgets y la televisión reducen la producción de melatonina, la hormona que nos mantiene dormidos. Mientras más brillante sea una pantalla más se puede alterar nuestro ciclo de sueño.
  8. Una hidratación adecuada durante el día y una cena saludable ayudan a mantener la energía, la concentración y la salud.
  9. Ver películas de alta violencia o noticias negativas antes de dormir puede activarnos con temor o enojo, nada recomendable para un buen descanso.

Por Javier Novoa

PROCRASTINACIÓN EN EL TRABAJO ¿SABES QUÉ ES?

Si por tu mente pasan frecuentemente pensamientos como: “si no termino hoy no pasa nada”, “pasó una semana y siento que no logré nada”, entonces estás procrastinando, es decir postergando tareas.  Cuando se convierte en un hábito y especialmente durante el encierro, los resultados empiezan a verse afectados. Si respondes SI a una de estos puntos ve los consejos al final:

  1. Muchas veces estoy haciendo tareas que tenía la intención de hacer antes.
  2. Cuando tengo algo difícil que hacer, me digo a mí mismo que es mejor esperar para hacerlo hasta que me sienta más inspirado.
  3. En las actividades donde yo programo la fecha generalmente doy tiempos muy holgados.
  4. Me distraigo fácilmente y trabajo con muchas interrupciones.
  5. Con frecuencia digo «Ya no lo terminé hoy, lo hago mañana».
  6. Normalmente me espero a la fecha límite de entrega para cumplir.
  7. Trabajo sin horario, a veces muchas horas, a veces pocas, a veces de día y a veces de noche.

Estas son maneras para combatir este mal tan común en estos momentos:

  • Según diversos estudios los periodos de alta concentración pueden extenderse hasta un máximo de hora y media, después es necesario un descanso de 15 minutos. Identifica tu ciclo óptimo.
  • Determina un número de horas productivas por día.
  • Haz una lista de entregables del día.
  • Identifica las tareas complejas y empieza por ellas, las tareas de poco valor pueden esperar.
  • Califica las tareas por su impacto y urgencia y establece prioridades.
  • Normalmente las tareas de poco valor y breves son muy atractivas, es mejor evitarlas hasta terminar las de mayor impacto.
  • Si pones música de fondo, pon música instrumental para que no atraiga tu atención.
  • Las actividades deben estar definidas en entregables, no usar frases como: “hacer el plan de capacitación”, es mejor frases como: “terminar hoy el plan de capacitación”.

Por Javier Novoa