LAS PERSONAS LUNES Y LAS PERSONAS VIERNES

Las personas lunes se levantan muy temprano, se activan rápidamente y se integran al trabajo a primera hora, los domingos no se sienten tristes por que se acaba el fin de semana, comienzan a organizar sus objetivos para entrar de lleno a la semana.  El trabajo los mantiene vivos y llenos de energía, tienen una gran cantidad de actividades y buscan responsabilidades.  Se rodean de personas que compartan sus intereses y su activismo laboral. Cuando llegan a su casa asumen que todavía podrían hacer más y muchas veces se retiran a su espacio privado para profundizar sobre lo que no pudieron hacer durante el día.

Las personas viernes arrastran sus pies al trabajo los lunes y piensan que el camino de la semana es largo. Continuamente ven el reloj y evitan a su jefe, el tiempo está en su contra. Se sienten cautivos, con poca libertad y anhelan tener un mejor trabajo, las responsabilidades las ven como una carga y no como un reto a lograr. Su vitalidad renace al final del día y los fines de semana, durante la semana permanecen afectivamente desconectadas.

A veces las personas viernes son producto de un entorno cultural de castigo, control y burocracia impersonal donde son sólo un número más de la nómina, otras veces es un tipo de personalidad basada en pocas ambiciones, inconformidad y expectativas irreales que no se relacionan con su esfuerzo y preparación.   Para las organizaciones dinámicas y con altas expectativas lo más importante en la entrevista de selección es identificar las actitudes y la forma como se van a integrar a su cultura.

Por Javier Novoa