QUÉ ES REALMENTE EL BURNOUT

Normalmente lo usamos para referirnos a estar exhaustos por el trabajo, pero hay más elementos para completar el término. Incluye la participación por un largo periodo en situaciones emocionalmente exigentes con las cuales hemos estado profundamente comprometidos.   Las personas que sufren Burnout han sacrificado el descanso y el bienestar para cumplir con un ideal de servicio que no se logra al paso del tiempo y que los lleva a un momento de desilusión, indiferencia, desánimo y con frecuencia depresión, enojo y enfermedades.

La diferencia entre el estrés excesivo y el Burnout es que cualquier persona puede estar exhausta por trabajo intenso, puede descansar y recuperarse, pero en el Burnout hay una profunda pérdida del ideal por el que se ha luchado sin descanso.  Estos son algunos síntomas:

  1. Tener una actitud crítica y negativa hacia el trabajo.
  2. Tener pensamientos de que el trabajo ya no tiene significado ni valor.
  3. Poca energía y poco interés durante el día y trastornos de sueño.
  4. Sentimientos de vacío.
  5. Temer ir al trabajo y querer salir una vez que esté allí.
  6. Padecimientos como dolor de cabeza, dolor de espalda, trastornos digestivos, entre otros.
  7. Irritabilidad frecuente e intolerancia en las relaciones.
  8. Distanciamiento emocional de las personas que los rodean.
  9. Sentir que el trabajo y la contribución no son reconocidos, hay proyectos y tareas inalcanzables y que nunca terminan.
  10. Desgaste por falta de control y autonomía.

Por Javier Novoa