¿SE PUEDE MEDIR LA HONESTIDAD?

Desde hace algunos años se han comercializado pruebas para medir la honestidad e integridad durante el proceso de selección, especialmente en los puestos donde se manejan valores. Algunos seleccionadores lo infieren a partir de pruebas proyectivas, otras lo hacen mediante la grafología, las reacciones corporales como los polígrafos, estudios socioeconómicos y más recientemente con sistemas de inteligencia artificial que detectan cambios en el tono de voz. Algunos de los temas que se consideran en este tipo de pruebas son: obediencia de las leyes, involucramiento en actos ilícitos, alcohol, apuestas, deudas, drogas, sobornos, responsabilidad y productividad.

Los sistemas organizacionales tienen que avanzar en paralelo, deben crearse mecanismos para evitar los riesgos de fraude con información oportuna y confiable, las áreas de recursos humanos deben perfeccionar sus métodos de reclutamiento y selección, la empresa debe tener un sólido código de conducta y alinear los comportamientos con sesiones donde los colaboradores puedan discernir claramente entre lo que es correcto y lo que no.

Por Javier Novoa