CÓMO TRABAJAR DESDE CASA CON TU PAREJA

A veces puede ser difícil compartir espacios: lo que en la noche es un hogar durante el día se convierte en una oficina.

Hay reglas que nos pueden ayudar a entender el cambio de entorno para vivir de manera más funcional con la pareja.  Si estuviéramos en la oficina seguramente seguiríamos ciertas reglas no escritas:

  1. Cuando un compañero está visiblemente ocupado y no nos presta atención no significa que no somos importantes para él, simplemente respetamos su espacio.
  2. Las conversaciones cotidianas y preocupaciones personales sobre el gasto, la comida, los parientes y amigos, etc. forman parte del inicio y final del día, no son un tema que atender durante el horario de trabajo.
  3. Los espacios de descanso que tomamos durante la jornada no siempre coinciden con los de nuestros compañeros de trabajo y no los interrumpimos.
  4. Si buscan algo de comer no siempre significa que están abiertos a una conversación, puede ser un momento de reflexión y cambio de perspectiva por unos minutos.
  5. En el trabajo de oficina canalizaríamos el estrés que sentimos durante el día de diversas maneras, por ejemplo, caminaríamos unos minutos, nos distraeríamos con redes sociales, nos alejaríamos del lugar de trabajo o escucharíamos música con audífonos.

Es importante poder hacer el cambio de hogar a oficina con reglas sencillas y lo más importante, una vez que “salimos de trabajar” volvemos a nuestro entorno de hogar, bienestar, afecto y cuidado. La línea invisible que separa/une el hogar y el trabajo hace necesario tener pláticas que eviten contaminar el ánimo y la armonía.

Por Javier Novoa