NUEVO SISTEMA DE JUSTICIA LABORAL

Con las reformas a la LFT publicadas en 2019, las Juntas de Conciliación y Arbitraje desaparecen gradualmente y pasan a manos del Poder Judicial Local o Federal para llevar a cabo juicios orales. Los juicios que aún están en proceso ante las Juntas de Conciliación y Arbitraje Federales o Locales existentes seguirán su curso hasta su terminación.

Además de la intervención del Poder Judicial y de juicios orales habrá solamente dos etapas en el proceso de demanda hasta su conclusión:

La primera etapa hace referencia a la Conciliación:

Las partes acuden al Centro Laboral o a los Centros de Conciliación locales para agotar la etapa de conciliación prejudicial obligatoria, con una duración máxima de 45 días. (Artículos 684A – E L.F.T.). Si durante esta primera fase con la presentación y contestación de la demanda por parte del patrón y el trabajador, no lograran una conciliación se procede a la siguiente etapa:

Durante la segunda fase de juicio oral (Artículos 870 – 891 L.F.T.) habrá:

Audiencia Preliminar. Se depura el procedimiento, se establecen hechos no controvertidos, se admiten o desechan pruebas y se cita a audiencia de juicio.

Audiencia de Juicio. Se desahogan pruebas, se formulan alegatos y se emite sentencia.

El artículo 873-K menciona: “Atendiendo a la naturaleza y fines del derecho laboral, el juez deberá asumir un desempeño proactivo, en el que impulse permanentemente el procedimiento, evitando que las deficiencias o inconsistencias formales cometidas durante su desarrollo trasciendan en perjuicio de las partes provocando su dilación a futuro, por lo que de advertirlas podrá subsanarlas. En todo momento se fomentará la conciliación como la vía privilegiada para la solución del conflicto.

Con este proceso se pretende que los juicios serán orales, ágiles, modernos y expeditos y cumplir con los acuerdos asumidos en el T-MEC para consolidar diversos derechos de los trabajadores. 

Por Javier Novoa